
¡Un balón! Mira qué bien,
vamos a jugar con él.
Nos liamos a patadas
y se pasa la mañana.
¡Han metido muchos goles!
De portero no me ponen
en el equipo del cole.
En la pared de mi casa
con plumas, pelos y pajas
han hecho las golondrinas
un nido que, si ves, flipas.
No les gusta la ciudad,
vienen desde muy lejos
a los pueblos a anidar
y cuando nacen las crías
su mami les da calor
(incuba que dice el doctor)
Y además… comen insectos
ayudando al labrador.
Mes de vuelta al cole,
un bonito martes,
cumple de mi padre...
por fin ha llegado
mi pequeño hermano
y yo... ¡ya soy hermana mayor!
Le cuido, le quiero,
le miro extrañada
y a quien le molesta
le echo una charla.
Ahora está dormido,
que nadie haga ruido.